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Monumento para Carlos Gardel
La casa de Aníbal Troilo, posible declaración patrimonio culturalDiario Clarin / Jueves 23 de marzo del 2000
A CASI 65 AÑOS DE SU MUERTE, BUENOS AIRES LE DEDICA SU PRIMERA ESTATUA
Al fin inauguran el monumento a Gardel en el barrio del Abasto
El proyecto tiene casi 6 años. Lo presentó el actual Presidente cuando era senador, al principio
iban a trasladar al centro la estatua que está en su tumba. Finalmente le hicieron otra y la
instalaron en su barrio.

Joven y apuesto, vestido de esmoquin y moño, con el pelo engominado y peinado hacia atrás, con la
sonrisa eterna, la boca abierta y ladeada, con la misma estampa que lo hizo famoso en los cabarés
porteños, de París y de Nueva York. Pero con el corazón de bronce... Así será la estatua de
Carlos Gardel que se inaugurará esta tarde en la esquina del pasaje que lleva su nombre, en pleno
barrio del Abasto.
La estatua, realizada por el escultor Mariano Pagés, tiene dos metros cuarenta de alto y está
montada sobre un pedestal de granito rojo de un metro sesenta, el conjunto suma 4 metros de alto
y es el primero que se levanta en homenaje a "El Zorzal" en las calles de Buenos Aires, ya que
hasta ahora sólo había una, frente a su tumba, en el cementerio la Chacarita.
"Hace casi seis años me llamaron los bailarines de tango Miguel Angel Zotto y Milena Plebs para
contarme que querían trasladar la estatua del cementerio a las cercanías del Obelisco.
La idea no nos pareció acertada, y empezamos a trabajar para realizar un nuevo monumento",
recordó Enrique Schcolnik, presidente de la Asociación Amigos de la Academia Porteña del Lunfardo,
durante el acto de presentación en el Abasto shopping.
"Primero visitamos el barrio donde creció Gardel, pero nos pareció imposible emplazarlo allí y se
eligió la esquina de Tagle y Libertador, donde funcionó el mítico cabaré Armenonville", dijo
Schcolnik.
Sin embargo, aunque la ley del entonces senador De la Rúa fue aprobada rápidamente, el monumento
no se hizo. Hace tres años, según contó Schcolnik, el propio De la Rúa -entonces al frente del
Gobierno de la Ciudad- le dio nuevo impulso al proyecto. Y le recomendó hablar con quienes
estaban restaurando el viejo Mercado del Abasto -construido en 1935 por el ingeniero Luis Delpini,
también autor de la Bombonera- para convertirlo en un enorme centro comercial.
"Nuestro objetivo era construir en el Abasto, respetando la histórica arquitectura porteña de la
zona, que estuvo abandonada durante 15 años. Y también queríamos abrirnos a la ciudad, cosa que
logramos con la inauguración del monumento y el pasaje peatonal", afirmó durante el acto Eduardo
Elsztain, presidente de IRSA, la empresa del magnate George Soros, propietaria del Abasto Shopping
y de muchos otros centros comerciales del país.
El shopping abrió sus puertas a fines de 1998 y vio surgir a su alrededor un racimo de edificios
torre. Pero, además de virar hacia la modernidad, el Abasto también apostó a rescatar su corazón
tanguero. Por eso, la secretaria de Cultura porteña, Teresa Anchorena, anunciará que en los
próximos meses intentará instalar el Museo del Tango en la que fue la casa de Gardel -sobre Jean
Jaurés- y extender la peatonal, que ahora tiene una sola cuadra, para crear un nuevo itinerario
turístico-cultural dedicado al dos por cuatro.
Ayer al mediodía, junto al monumento todavía cuidadosamente cubierto, las obras continuaban
avanzando en el pasaje que también será estrenado hoy. Allí hay nuevos faroles y bancos de metal,
el suelo está cubierto de baldosones rojos y ya se ven nuevos árboles plantados en grandes
maceteros de granito. Una inmensa tela reproduce la fachada del tradicional restaurante Chanta
Cuatro, que planea reabrir sus puertas antes de fin de año.
Mientras los estudiantes del Instituto Superior de Cerámica -bajo la supervisión del profesor
Eduardo Longato- terminaban de pintar los murales de motivos tangueros, los vecinos se sumaron
para participar. Grandes y chicos, en mangas de camisa y con sus guardapolvos escolares,
colocaron los pequeños mosaicos que ahora dibujan una gran rayuela artesanal.
La fiesta de inauguración comenzará a las 19. Habrá tangos de Carlos Gardel a cargo de la Orquesta
Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, con las voces de Adriana Varela y Alberto
Bianco, y los consiguientes cortes y quebradas a cargo de Milena Plebs. Luego, será el turno del
espectáculo "Tango y Fuego" y, por último, las milongas Almagro, Centro Cultural Torcuato Tasso,
La Estrella/La Viruta, Niño Bien y Sunderland saldrán a la calle.
Todos los vecinos están invitados al gran baile de inauguración.
Diario La Nación / Miércoles 23 de Octubre de 1996
PICHUCO, UN TANGUERO EN SU CASA
El gobierno de la ciudad de Buenos Aires analiza la posibilidad de recuperar la vieja casa de
Aníbal Troilo de la calle Soler al 3200 para incorporarlo al patrimonio cultural de los porteños.
Las negociaciones son, por ahora, reservadas: el gobierno de la ciudad de Buenos Aires ha iniciado
gestiones tendientes a recuperar, como un bien perteneciente al patrimonio cultural de la ciudad,
la casa de Aníbal Troilo, Soler 3280. La iniciativa, al igual que en el caso del Café de los
Angelitos, partió del propio Fernando de la Rúa, al comenzar su gestión. Instruyó en tal sentido
a los funcionarios del área de Cultura.
El subsecretario Jorge Cremonte lo tomó con entusiasmo, en doble sentido, como funcionario y
como tanguero. Conocida es su inclinación por la música clásica y su adicción al Colón, pero no
muchos saben de su otro amor, el tango. Sobre su escritorio hay una voluminosa carpeta con los
antecedentes, planos, títulos y demás aspectos vinculados con la idea de recuperar y preservar
esa casona.
Su actual propietaria, María Cristina Troilo, sobrina de "Pichuco", hija de su hermano Marcos,
recibió con interés la iniciativa comunal. Cuando conversó con los funcionarios, dijo que ponía
un par de condiciones, la más importante, que no tiene dónde vivir, salvo ese lugar.
El relevamiento, estudio de títulos y factibilidad está terminado. Ahora falta la decisión oficial
y, especialmente, los recursos, por demás escasos en las arcas municipales.