EL LUNFARDO
Como en todas las grandes ciudades del mundo, en sus primitivos comienzos, la marginalidad era
un hecho muy corriente en sus calles. Al ser una ciudad en crecimiento, hay mucho dinero y bienes
materiales circulando en ella.
Esto es y será una atracción para la gente de mala vida o conceptos distintos al bien común, en
pocas palabras podemos decir que el Lunfardo fue la jerga que usaban los delincuentes
en la Buenos Aires de principios de siglo.
Siendo la jerga el lenguaje que emplea un determinado grupo social o profesional y que sólo lo
entiende parcialmente el resto de la comunidad lingüística.
Lo que llama la atención es que sin quererlo se creo una jerga muy simple y con palabras que
"suenan bien" en el lenguaje cotidiano, hay muchos casos en que se las usa para dejar algo muy
en claro.
A pesar de que pasarón muchos años de su creación, todavía se siguen usando muchos de los
siguientes ejemplos (de seguro, que al leerlos, les va a llamar la atención):
ABACANAR: Brindar lujos, atribuirle a una persona una posición de más alta categoría.
ABACANADO/A: Dícese de la persona con aspecto de bacán, ("Se te nota desde lejos, pelandruna
abacanada") de "Margot".
ABARAJAR: Parar con el cuchillo los golpes.
ABATATAR: Perder la serenidad, turbarse, confundir.
ABOMBAR: Aturdir, turbar.
ABRIR/SE: Alejarse, desviarse, separarse, ("Tenemos que abrirnos, no hay otro remedio").
ACEITAR: Sobornar.
ACEITAR LOS PATINES: prostituir, cafishiar.
ACOMODAR: Aplicar, dar acomodo, Situación de poco esfuerso y mucho rédito.
ACHACAR: Asaltar.
AFANAR: Robar.
AGACHADA: Acción de claudicar, de eludir una obligación.
AGUANTADERO: Refugio.
ALCAHUETE: Soplón, chismoso ("Y fuistes alcahuete 'e los cafiolos") de "As de Cartón".
ALCAUCIL: Alcahuete.
ALPISTE: Cualquier bebída alcohólica, ("Te dio por hacerte el guapo y le pegaste al alpiste")
de "Lloró como una mujer"
AMARGO: Cobarde, flojo de espíritu.
AMARRETE: Avaro, mezquino.
AMARROCAR: Guardar.
AMASIJAR: Golpear hasta la muerte, ("Amasijaban a un punto pa' amenizar la velada") de "El Conventillo"
AMBIENTE: Grupo de personas que realizan la misma actividad.
AMURAR: Empeñar, encerrar en la cárcel, abandonar, engañar a una persona, clausurar,
("Si seguís en este tren, yo te amuro, Cachafaz ") de "Haragán".
ANASTASIA: Nombre con el que se designaba a la censura.
APOLIYAR: Dormir, ("La creación anda a las piñas / y de pura rebatiña / apoliya sín colchón")
de "Al mundo le falta un tornillo".
APUNTAR: Enamorar.
APUNTAMIENTO: Acción y efecto de abordar a una mujer.
ARACA: Voz que significa ¡Cuidado!, ("Araca, corazón, callate un poco, y escucha por favor
este chamuyo...") de "Araca corazón".
ARRASTRE: Ascendente o influencia.
DE ARRIBA: Obtenido gratuitamente.
ARRUGAR: Acobardarse.
ATORRAR: Dormir.
ATORRANTE: Vago que anda de un lado a otro sin oficio.
BACAN: Hombre que mantiene a una mujer, hombre adinerado.
BACANA: Mujer que mantiene a un hombre, mujer adinerada.
BAGAYO: Paquete, envoltorio, hoy se le dice a la mujer fea.
BATUQUE: Confusión.
BONDI: Colectivo, tranvía, bus.
AL BARDO: Salir a robar sin un plan determinado.
BULIN: Cuarto, habitación.
CATRERA: Cama.
CALALO: Estudio de lo que se ha de robar.
CAMOTE: Enamoramiento.
CHACAR: Robar.
CHANTAPUFI: Persona que contrae deudas sin intención de pagarlas.
CAZOTE: Golpe.
CONVOY: Conventillo.

ENCURDELARSE: Emborracharse.
ENGRUPIR: Engañar.
ESCABIAR: Tomar vino, con el tiempo se usó para cualquier bebida.
FANé: Mujer fea, ajada.
FIFI: Acicalado, hombre que anda a la moda.
FUEYE: Bandoneón.
FUNYI: Sombrero.
GUITA: Dinero.




LACRA: Persona muy mal vista, considerada muy desagradable.
LASTRAR: Comer.
LUNFARDO: Ladrón, maleante.
MALEVAJE: Hampa, ambiente de malevos.
MARINGOTE: Marinero.
MATINA: Mañana. primera mitad del día.
MATUNGO: Caballo de poca calidad.
MECHERA: Ladrona de tiendas.
MEJICANEADA: Robo o atraco a contrabandistas u otros delincuentes apropiándose de su botín.
MERENGUE: Barullo.
MERZA: De baja calidad, de baja condición.
MICHé: Hombre que paga los favores sexuales de una mujer.
MILONGUERA: Mujer contratada en los cabarets.
MINA: En un principio se designaba así a la mujer del ladrón, hoy en día, a todas las
mujeres en general.
MISHIADURA: Pobreza, miseria.
MONSEÑOR: Herramienta para violar cerraduras.
MOSCA: Dinero.

ÑOQUI: Palabra muy usada en estos días, ya que se refiere a los
empleados públicos (del estado), que cobran su salario, sín trabajar y en general tampoco
asistiendo al lugar del supuesto trabajo.

PAICA: Muchacha.
PALMAR: Morir.
PERRO: Torpe, incapaz, cantor de mala calidad.
LA PESADA: Sector de la delincuencia que agrupa a los pistoleros.
PESEBRE: Prostíbulo.
PETISA: Llave corta de tipo francesa.
PISPEAR: Percibir indirectamente algo con la vista o el oído (pispar).
PINTUSA: Presencia, aspecto, pinta.
PIRAR/PIANTARSE: Irse, llevarse.
PIROBAR: Fornicar, hacer el amor.
QUEMO: Desprestigio, descrédito.
REVENTAR: Castigar muy duramente a alguien, matar o asesinar.
REVENTADOR: Violador de cajas de caudales.
SANTO: Cortafrío, cortafierro.
SERVIR: Golpear, acertar un puñetazo.
SCHIFRUNISTA: Ladrón que actúa en complicidad con una prostituta.
SESENTA Y UNO (61): Clave numérica que significa enemigo.
SHUCA: Bolsillo exterior del saco.
SIETE: Clave numérica que significa asentadera, traste, o "culo".
TAITA: Guapo, hombre rudo, de lo que suele decir "un pesado" (no por lo molesto, sino por
lo predispuesto a la violencia, si es necesaria).
TELA: Dinero.
TIMBA: Garito, juego de azar.
TIRA: Policia de civil.
TOCO: Monton de lo robado, atrapado.
TREINTA Y CINCO (35): Clave numérica que significa bombardeo.





ZAFAR: Escapar, librarse.